«A las pocas semanas de ponerme el alineador bucal que me enviaron por Internet empecé con vértigos incapacitantes, cefaleas y vómitos. He intentado ponerme en contacto con la clínica, pero nadie me atiende, y ya he pagado», dice Sonia (nombre ficticio), una de las pacientes que ha sido víctima del timo de clínicas bucodentales que se anuncian por Internet y que dan facilidad de financiación y resultados visibles en muy poco tiempo.


«El problema es que estos productos traen consigo en muchos casos consecuencias graves para la salud bucodental de quienes los adquieren sin una supervisión profesional», alerta Antonio Montero Martínez, presidente del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la Iª Región.

Daños irreversibles para los pacientes

«Estos tratamientos de ortodoncia a distancia generan riesgos de daños irreversibles para los pacientes», asegura Montero que dice que llevan años denunciando la falta de legislación en este tipo de tratamientos que se salen un poco del control de las autoridades sanitarias. «Estos tratamientos están creando un verdadero problema de salud pública. Esto empezó por Internet, pero ahora las clínicas se han instalado en las ciudades y se las permite anunciarse hasta en la televisión. No hay ningún control por parte de un profesional. Además, lo envían por Internet algo que está completamente prohibido porque un producto sanitario a medida lo tienen que colocar un profesional, y todavía hay más, algunas tienen una aplicación en el móvil en la que te haces una foto y te va diciendo cómo va el tratamiento. Es una cosa totalmente disparatada», comenta Montero.

Sonia acudió una vez a la clínica y tan solo le atendió un auxiliar que sin ninguna radiografía le mandó un estudio y sin haber firmado el contrato recibió en su domicilio estos alineadores. Una vez solucionado el tema del contrato empezó a usarlo y fue entonces cuando todo se complicó. Se hartó de llamar a la clínica contando sus problemas, nadie la recibía y no le decían nada.

Te mandan el kit antes de pagar

Pero no es la única víctima. Antonio (también nombre ficticio), viendo que su mujer se había puesto el invisaline y el resultado, buscó una fórmula más rápida y barata para su problema de apiñamiento dental. Contactó con una clínica que se anunciaba en Internet y creyó que iba a ser cuestión de meses tener una sonrisa perfecta. Nada más lejos de la realidad. Le atendió una doctora que al principio le dijo que había que limar los colmillos. Ante el asombro de Antonio, le volvió a mandar un presupuesto en el que no se mencionaba nada de limar los dientes y antes de que se diera cuenta ya tenía el kit en su casa, recién llegado de Alemania.


Tardó unos meses en solucionar el método de pago y empezó con el tratamiento. «Desde el principio me hacían daño los alineadores dentales, pero pensé que era cuestión de tiempo y de acostumbrase. Al cabo de unas semanas los dolores continuaban e iban en aumento», explica. Le dolía al masticar, la cabeza, las cervicales y tiene problemas para dormir. «Me puse en contacto con la clínica y al acudir, la persona que me atendió la primera vez, sin mirarme la boca, me dijo: ‘es normal, al principio empezáis a apretar mucho los dientes, puedes ir al fisio que suelen solucionar estos problemas o también te puedes pinchar Botox en la articulación para que no haya desgaste'», cuenta. Incluso le habló de que podía comprar el Ali Express unos ganchos para poner y quitar los alineadores.

Montero asegura que desde COEM siguen investigando a todas estas clínicas. «Hemos mandado a un detective que tiene un problema periodontal que impide que le ponga los alineadores y, aun así, se los han mandado, una cosa que para él está complemente contraindicado. No hay ningún control y detrás no siempre hay un especialista. Hay que tener mucho cuidado, estas clínicas solo quieren lucrarse y no tienen ninguna vocación sanitaria», apunta el presidente del colegio de odontólogos.

María (no es su nombre real), cuenta la historia de su madre. Su dentista le dijo que necesitaba implantes, pero antes debía hacer hueco para poder proceder a ello. Como le pareció caro, acudió a una clínica que le ofrecían un tratamiento rápido y barato. Le ofrecieron los alineadores, asegurándola que servían para después poner los implantes, y aceptó el tratamiento. Por suerte, antes de que se los enviaran fue a pedir otra opinión y el dentista que les atendió mostró su desaprobación. «Mi madre no necesitaba alinear los dientes, sino una ortodoncia que permita la implantología. Los alineadores solo cumplen, en principio, una función estética. Todos estos pacientes han escrito a COEM que está investigando los casos.

Te venden una cosa que es irreal»

Y no solo hay engaños en los alineadores dentales. También han encontrado productos de blanqueamiento dental que son corrosivos y que pueden ser muy peligrosos para la salud. «Hay que cambiar la legislación para que todos estos tipos de tratamientos tengan un control más férreo».

Por ejemplo, los viajes a Turquía para hacerse una ortodoncia en una semana están, aunque cueste creerlo a la orden del día. Son tratamientos muy complejos, que exigen mucho control y muy largos que para nada pueden hacerse en una semana de viaje. Les hacen tallados de dientes innecesarios que son irreversibles, les ponen fundas que luego dan problemas, pero a la hora de ir a reclamar ya están en España y ¿Quién y a quién pides responsabilidades ahora?».

Es imprescindible que la publicidad sanitaria tenga un control más estricto, señalan desde COEM. «No es de recibo que anuncien que te regalan un crucero si te haces un tratamiento dental, o que te ofrecen un Mc Menú gratis si tus padres te llevan al dentista. Por suerte, las empresas que hacían esta publicidad han quebrado, pero están saliendo otras. La sanidad y la salud es algo serio no una cosa meramente estética. Sobre todo, hay que tener claro que aunque ofrezcan precios baratos descuentos o regalos, detrás no hay especialistas y a la larga seguro que sale más caro», concluye Montero.

50 riesgos a los que se enfrentan los pacientes por una ortodoncia a distancia

La Asociación Española de Ortodoncistas (AESOR) ha publicado un Informe técnico sobre los “Riesgos asociados al tratamiento ortodóncico a distancia de maloclusiones dentarias” que constituye el documento definitivo para que se ponga fin a dichas actividades.

AESOR identifica hasta 50 riesgos para la salud de los pacientes, con potenciales implicaciones en dientes y zonas adyacentes a la boca. Se recogen algunos de los más significativos:

  • Riesgos ortodónticos: como desarrollo de mordida abierta, aumento de la sobremordida, inestabilidad oclusal, recidiva del problema original, falta de coordinación de arcadas dentarias, con exceso o falta de protusión dentaria.
  • Riesgos para la articulación temporomandibular (ATM): dolor en la articulación, disfunción, apretamiento dentario.
  • Riesgos para dientes (desgastes, sensibilidad, pulpitis y pérdida de sensibilidad, acortamiento de raíces – reabsorción radicular –); encías (gingivitis, recensión de encías, agravamiento de la enfermedad periodontal, llegan a la posible pérdida dentaria) o mucosas (ulceraciones).
  • Otros riesgos generales relacionados con el manejo del material de ortodoncia por el paciente, sin ningún tipo de indicación o instrucción (aspiración accidental, alergias, etc.), con la omisión de diagnóstico que propicia la dinámica de estos tratamientos que lleva a no tomar en consideración determinadas situaciones (existencia de dientes supernumerarios, anquilosis dentarias o quistes dentarios) o con la aparición de otro tipo de lesiones que son generadas en zonas adyacentes.  

Con este artículo os queremos transmitir lo importante que es el acudir a la clínica dental para realizarse cualquier tratamiento, en este caso la ortodoncia invisible.

Os esperamos en Clínica Dental Noemi Crespo